Muy buenas a todos!
En el día de hoy me gustaría comentaros algo que descubrí no hace demasiado tiempo y que, como mínimo, me parece curioso. Me refiero a la Ley de Atracción (para algunos conocido como el "gran secreto")
La Ley de Atracción es un concepto por el cual el deseo de realizar algo provocará que ello se cumpla. "Soy lo que pienso". Ahora veamos como puede adaptarse esto al desarrollo personal.
- Iniciar un nuevo proyecto. Según dicha ley, resulta necesario equipar un pensamiento positivista, puesto que ello traerá futuros éxitos. Visualización -> acción
- Sentimientos. Así es. Unos sentimientos negativos (ira, enfado, rabia, etc..) desembocarán en pensamientos equivocados que provocarán fracaso a nuestro alrededor. Por tanto, resulta necesario controlar los sentimientos de uno mismo para volvernos a nuestro favor. Llámalo energía positiva, si te resulta más cómodo.
¿Qué ventajas nos ofrece esto?
No voy a meterme en valoraciones personales de todo lo anterior. Puede resultar ventajoso, por ejemplo, en terapias psico-personales. Dejar de fumar, beber, iniciar una dieta, incluir un hábito saludable en nuestra vida... Motivación a raudales - muy en auge últimamente - tras la cual no se debería fracasar.
Además, como habréis notado; en la Ley de Atracción se prima el control del campo emocional por encima del pensamiento. Conducir todos mis esfuerzos para obtener una meta. La visualización de uno mismo no fumando cada día serviría para iniciar al cerebro el hábito de esquivar progresivamente el tabaco hasta dejarlo completamente.
Cabe destacar una anécdota que puede leerse por ahí. El conocido cómico y actor Jim Carrey aplicó en sus comienzos profesionales esta doctrina. Visualizó durante varios años un cheque con un importe de un millón de dólares hasta que años después firmó por una película donde acabó recibiendo ese sueldo. ¿Interesante, verdad?
¿Handicaps a todo lo anterior?
Uno bastante evidente. El esfuerzo sobre el deseo no tiene recompensa. Con "pedir al cielo" las cosas, estas no llegan por sí solas. Hay que trabajarlas con conductas como la constancia, el esfuerzo, la superación e incluso el fracaso. Es cierto que una conducta orientada ayuda (y mucho) en nuestro objetivos, pero no lo es todo.
En cualquier caso, ante un objetivo claro, siempre toca luchar y mirar hacia delante.
Feliz día!
Mi Twitter