En esta entrada vengo a explicaros de manera clara (intentaré que así sea) el problema del acoso. De nada vale negarlo, alejarse de ello u obviarlo. Resulta necesario e imprescindible combatirlo de raíz.
He sido víctima de acoso/bullying. Probablemente del más elemental, el escolar. Hasta no hace mucho creía que no, que se trataban de bromas y carcajadas, un proceso por el cual podría integrarme.
Pero no. Un conjunto de burlas, agresiones verbales, incluso físicas; vejaciones, desprecios... todo ello hizo falta para solicitar mediación. Porque estos temas los mayores suelen evitarlo ("son cosas de niños" dicen mientras siguen con su vida) Pero hay que atacarlo de frente.
Sin embargo, existen otros tipos. Encontramos también acoso laboral, donde el más común es entre jefe y emplead@. El superior aprovecha su calafón para obtener un mayor beneficio, microplaceres que agraden su vida vacía de emociones y estímulos. Repugnante.
Finalmente, existe el ya conocido ciberbullying o ciberacoso, que no es más que un compendio de estas actitudes llevadas a las redes sociales. A pesar de lo que pueda parecer, son tremendamente comunes y pueden causar daños psicológicos muy graves en las víctimas.
En cualquier caso, lo más importante es tomárselo en serio. De nada vale tacharlo de 'flirteo' (en el trabajo), 'juego de niños' (en la escuela), o 'comentario verde' (en la red). Darle la espalda es un acto egoísta en sí mismo. Amigos, familiares, profesionales están para ello.
El bullying es mucho más común de lo que os imagináis.
Un dato final, curioso por lo menos. Emplear una fobia para sensibilizar a alguien está considerado como agresión por la intencionalidad del hecho. Así que, cuidado con las arañas. ;)
Un abrazo, y hasta la próxima!
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