Un cuerpo, una vida.
Tu cuerpo es tuyo y sólo vas a tener uno, así que te recomendaría que empezases a aceptarlo tal y como es. Olvídate por un momento de todos esos anuncios en los que se observan cuerpos perfectos, sin un ápice de grasa ni celulitis. Elimina de tu mente también esa modelo de revista que tiene unas curvas perfectas (sí, Photoshop es la respuesta)
Hace no mucho yo era tal que así. Una persona muy insegura de su cuerpo, y ello se traduce en la relación con el resto de personas. Era un mezcla de inferioridad, falta de autovaloración, ansiedad... ¿Cómo cambié de opinión?
Lo primero es no lamentarse, todo tiene remedio en esta vida, salvo la muerte. Claro que puede que en alguna ocasión no te aceptes, pero eso nada tiene que ver con la autovaloración.
Existen muchas vías. En mi caso, probé con el deporte (como hobbie, no obsesión) y me funcionó. Los rasgos físicos pueden modificarse, y si no te gustan, ya sabes lo que toca. Esto suele ser así en la mayoría de casos.
Pero el verdadero cambio está en la cabeza. Tener seguridad, confianza. Una persona segura se traduce en alguien que pone los medios para triunfar. La confianza, por su parte, nos ayuda a desarrollarnos en entornos desconocidos (trabajo, escuela, etc). Es imprescindible que aprendamos a aceptar y querer nuestro cuerpo para poder prestar atención a nuestro entorno.
Finalmente, recuerda que estar satisfecho con uno mismo es eliminar una preocupación. ¿Acaso a alguien le gustan las preocupaciones?
Os dejo unas palabras que dijo John Locke, y que creo, son un buen resumen:
"Una mente sana en un cuerpo sano, es una descripción corta pero completa de un estado feliz en este mundo."
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